CONTRADICCIONES

FALSAS CONTRAINDICACIONES

Debemos luchar contra ellas para no perder oportunidades de vacunar a los niños que no tienen completas sus inmunizaciones. - Las enfermedades infecciosas banales o moderadas, con o sin fiebre (catarros, diarreas leves, etc.), que no incrementan los efectos adversos, ni prolongan los síntomas de la enfermedad que padece, ni modifican la respuesta inmunitaria frente a la vacuna. - Los niños pretérmino se vacunarán a la misma edad cronológica que los niños a término salvo la particular excepción de la hepatitis B en los muy prematuros sin riesgo de trasmisión vertical.

  • Pueden vacunarse los niños cuya madre está embarazada (la excepción sería la vacuna frente a la varicela en mujeres seronegativas en el último trimestre de embarazo) o que está lactando naturalmente a su bebé.
  • No hay riesgo alguno de vacunar a un paciente que haya padecido la enfermedad de la que se le vacuna. El único efecto esperable es el aumento o refuerzo de la inmunidad adquirida de forma natural.
  • Los pacientes diagnosticados de epilepsia en situación estable y los que presentaron convulsiones febriles pueden vacunarse sin riesgos.
  • Los antibióticos no son contraindicación para las vacunas, a excepción de la vacuna antitifoidea oral.
  • La aplicación parenteral de extractos desensibilizantes frente a un alergeno tampoco es contraindicación para administrar una vacuna y solo se tendrá la precaución de aplicarlos en miembros distintos.
  • El niño hospitalizado puede recibir las vacunas que precise, a excepción de la vacuna frente a rotavirus en las unidades neonatales hospitalarias.
  • Las alergias no anafilácticas a algún componente de la vacuna no constituyen una contraindicación de su aplicación.
  • La historia familiar de reacciones adversas a las vacunas o de alergia a algún componente de la vacuna tampoco debe ser tenida en cuenta.
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