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VACUNAS 1 A 1

Influenza o Gripe

¿Qué es la influenza o gripe?

La inluenza – gripe es una enfermedad respiratoria aguda que produce fiebre, dolor de cabeza, decaimiento y dolor en los huesos y músculos. Aunque los síntomas  de la influenza – gripe se parecen mucho a  los del resfriado común, la influenza se caracteriza por producir  síntomas de mayor intensidad y de mayor duración.

La gripe es muy contagiosa y se puede transmitir de persona a persona a través del aire, por la tos y los estornudos, especialmente por contacto con las manos o también por medio de objetos que hayan sido contaminados con el virus, como un juguete o una toalla.

Los niños que van a guardería y los que están en la edad escolar son los más expuestos al contagio. A su vez, los niños griposos son habitualmente fuente de diseminación de la enfermedad entre sus familiares convivientes.

Aunque afecta a un gran número de personas anualmente en todo el mundo, por lo general la gripe no es una enfermedad grave, pero puede resultarlo con mayor probabilidad en los ancianos y en los niños y adultos incluidos en los grupos de riesgo de complicaciones.

La complicación más frecuente es la neumonía, que puede ser producida por el propio virus o por una sobre infección bacteriana.

Actualmente dispones de varias vacunas contra la influenza; FLUARIX, VAXIGRIP  entre las principales; todas las vacunas contra la influenza  incluyen las mismas cepas  estacionales y pandemica H1N1.

El virus de la gripe tiene la capacidad de cambiar de año en año; como consecuencia, nuestras defensas no son capaces de reconocerlo o solo parcialmente cada vez que vuelve y por eso puede provocarnos la enfermedad en cada nueva temporada. Ésta es la razón por la que anualmente hay que fabricar una vacuna diferente, adaptada a los cambios que haya sufrido el virus.  Además, aun pareciéndose los preparados de un año a otro, la respuesta obtenida tras la vacunación declina con el paso de los meses y se aconseja volver a vacunar en la temporada siguiente.

Deben ser las autoridades sanitarias las encargadas de establecer las recomendaciones en cada campaña, en función de la situación epidemiológica.

La vacuna de la gripe sólo se debe usar en niños a partir de los 6 meses de edad.

Se recomienda la vacunación anual a los niños con enfermedades de base que les hagan más propensos a las complicaciones, como asma moderada o grave, diabetes, algunas enfermedades renales, enfermedades del sistema inmunológico, enfermedades neurológicas con hipotonía, tratamientos mantenidos con aspirina, etc. También debe vacunarse de la gripe a los niños y resto de convivientes de enfermos en los que podría resultar especialmente peligrosa esta enfermedad, estén o no ellos mismos vacunados.

Las vacunas de la gripe autorizadas  son todas inyectables. La pauta general es de una sola dosis anual, aunque en el caso de los niños, si tienen menos de 3  años y es la primera vez que se vacunan de la gripe, se recomiendan dos dosis separadas por un mes., los niños que en la pasada campaña sólo hubieran recibido una dosis, siendo la primera.

Siguiendo la norma general, la vacuna de la gripe puede administrarse simultáneamente con otras vacunas, pero en sitios distintos.

La vacuna no se debe administrar a personas con alergia grave al huevo, puesto que los virus utilizados para fabricar las vacunas se cultivan en huevos de gallina. No obstante, los casos moderados o leves se pueden vacunar de la gripe, pero debe consultarse antes al pediatra.

Como en el resto de las vacunas, la de la gripe no debe administrarse a quien haya sufrido una reacción alérgica grave frente a alguno de sus componentes.

La vacuna de la gripe puede y debe administrarse a las embarazadas después del segundo trimestre de gestación, ya que están incluidas en los grupos de riesgo de complicaciones, sin que esto suponga ningún peligro para el feto, más bien al contrario.

La vacuna de la gripe es muy segura. Los efectos secundarios son los habituales de otras vacunas inyectables, fundamentalmente locales (dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección) o generales leves (fiebre, malestar).

Como medida de precaución ante reacciones inmediatas, siempre que se administre un inyectable se debe permanecer, al menos, 20 minutos en el centro de vacunación.

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